martes, 25 de junio de 2013

REDUCIR EL CONSUMO DE COMBUSTIBLE EN LOS VEHÍCULOS

En la entrada del mes abril, dimos unas pautas de conducción eficiente para reducir el consumo de carburante. Este mes vamos a incidir en otros aspectos del vehículo que tienen el mismo objetivo.
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Es importante limitar en lo posible el uso de accesorios exteriores, puesto que aumentan la resistencia del vehículo al aire, lo que supone un incremento del consumo. A 120 km/h sólo las barras portaequipajes instaladas sin carga ya lo incrementan en un 7,5%, un compartimento portaequipajes en un 16%  y la baca cargada puede provocar un aumento hasta del 39%.
No es recomendable por tanto transportar objetos en el exterior del vehículo si no es estrictamente necesario.

El peso de los objetos transportados (incluyendo los ocupantes), también incrementa el consumo en un 5% por cada 100 kg de peso, influyendo principalmente en los momentos de arranque y aceleración. Es importante además colocar la carga de una manera equilibrada pues una mala distribución afecta además a la seguridad y puede incrementar incluso los gastos de mantenimiento y reparación. 


Otro aspecto importante a tener en cuenta es la climatización, ya que puede aumentar el consumo hasta en un 20 %, por ello se aconseja mantener el interior entre 23-24ºC, y/o mantener como norma general no superar una diferencia de 12ºC entre el interior y el exterior del vehíclulo.
Conducir con la ventanas bajadas aumenta también la resistencia del vehículo, lo que produce un mayor consumo (hasta un 5%), es preferible por tanto utilizar la circulación forzada del vehículo.
Si lo que abrimos para la ventilación es un techo practicable, el consumo aumenta hasta un 15%.


Un adecuado mantenimiento ayudará a controlar el consumo. Es importante mantener el motor y los filtros en buen estado y controlar los niveles  para evitar funcionamientos forzados o incorrectos que incrementan el consumo.
Mantener la presión adecuada de los neumáticos es fundamental, y no sólo por la seguridad. Una presión de 0,3 bares por debajo de lo recomendado supone un incremento medio de consumo del 3%.

El uso indiscriminado de elementos como la luneta térmica o la iluminación interior, pueden  aumentar el consumo de carburante  un 2% y un 3% respectivamente.

Recordemos además que circular a altas velocidades incrementa el consumo de una manera muy elevada, ya que el consumo aumenta cuadráticamente con la velocidad. 

Estos consejos, unidos a las técnicas de conducción ya comentadas pueden suponernos un considerable ahorro anual en combustible.





viernes, 24 de mayo de 2013

SELECCIÓN DE LAS BOMBILLAS DE BAJO CONSUMO

La retirada de las bombillas incandescentes nos ha llevado al uso de las LFC (lámparas fluorescentes compactas o de bajo consumo). Nos proponemos resolver las dudas más comunes en su uso, así como aprender a sacarles el máximo partido
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¿Gasta mucho encenderlas?
 Aunque hay un pequeño pico de consumo en el encendido, este es tan corto que no merece la pena considerarlo siempre y cuando no las coloquemos en en estancias en las que continuamente encendamos y apaguemos la luz  (uso no recomendado para este tipo de bombillas).

¿Realmente duran tanto? 
En esto la calidad influye, las marcas de prestigio pasan controles que avalan las horas que marcan en su etiqueta. Hay que tener en cuenta que esta duración está considerada para un uso de forma permanente. 

Por ello es importante tener en cuenta el nº de encendidos que figura en el envase. Si marca entre 3.000 y 6.000 no se recomienda su uso si se encienden con frecuencia (más de 3 veces/día). Para estos lugares conviene buscar bombillas que soporten más encendidos o se fundirán antes de que agotemos sus horas de vida.

Un factor a considerar es que son más sensibles a las altas temperaturas. Es por eso que durarán menos en lámparas muy cerradas (downlights). En lámparas abiertas durarán las horas indicadas. Aunque esto no quiere decir que todas rindan bien con fríos extremos.
Es importante fijarse en la temperatura de funcionamiento. 


¿Dan menos luz?
No si las elegimos bien.
Para comparar las bombillas lo más lógico es basarse en la cantidad de luz que producen. La cantidad de luz se expresa en lúmenes.  
La relación aproximada entre los vatios de las bombillas incandescentes y los lúmenes sería esta: 100 vatios equivaldrían a 1300-1530 lúmenes, 75 vatios a 920-1060 lúmenes, 60 vatios a 700-810 lúmenes, 40 vatios a 410-470 lúmenes y 25 vatios a 220-250 lúmenes.
Para quien prefiera guiarse por  la comparación entre potencia (aunque puede llevar a  a confusión):
9 W de una LFC sustituyen a 40 W de una de incandescencia, 11 W a 60 W, 20 W a 100 W y 32 a 150 W aproximadamente.

Hay que saber que la mayoría de las LFC tardan hasta 2 segundos en encenderse y hasta 60 en lucir al 60% de su capacidad, después ya lucen totalmente, en la etiqueta figurará el tiempo de encendido



¿Qué forma elijo?


Existen en el mercado diferentes tipos de bombillas LFC independientemente de su potencia. Cada una de ellas tiene un uso más adecuado
Las bombillas de bajo consumo llamadas reflectantes, se utilizan para iluminar intensamente una zona determinada.
Las que tienen forma de espiral reparten la luz en todas las direcciones.
Las que tienen formas lineales, las más consumidas, son perfectas para iluminar toda la estancia.
Las incandescentes iluminan en todas las direcciones e imitan la forma de las tradicionales.
Las bombillas que tienen forma redonda son específicas para iluminar estancias de interior.
Si tenemos reguladores de luz hay que saber que no se pueden usar con todas las bombillas. Hay que buscar esta información en la etiqueta.



¿Dan una luz fea? 

No, sólo hay que elegir el color adecuado. Éste viene indicado con un número seguido de una K. Las lámparas blanco cálido (2700K a 3000K) dan un color similar a las incandescentes. Las blanco medio o blanco brillante (3500K) ofrecen una luz más blanca pero considerada cálida. Estarían indicadas para interior o para zonas de descanso y relajación.

Las lámparas blanco frío (4100K) emiten un blanco más puro y las daylight (luz día, 5000K a 6500K) un brillo blanco. Son más adecuadas para exterior o para zonas de trabajo.


¿Dónde se tiran?
Al contener mercurio (elemento muy contaminante) y/o otros elementos contaminantes también,  no se deben tirar al contenedor de vidrio ni a la basura, si no en los contenedores de comercios del ramo o en el ecoparque.
Esto no quiere decir que las lámparas sean tóxicas en caso de rotura, aunque se recomienda recoger los restos con un cartón o toallita en lugar de con escoba o aspirador y ventilar adecuadamente la estancia. 

miércoles, 24 de abril de 2013

CONSEJOS PARA UNA CONDUCCIÓN EFICIENTE

Las subidas del carburante nos llevan a intentar reducir su consumo y aunque no podamos prescindir del coche, podemos aplicar técnicas de conducción que lo reduzcan. Estas técnicas pueden suponer ahorrar un 15% y rebajar también los gastos de mantenimiento del vehiculo. Aunque algunas de las técnicas de la conducción eficiente pueden aplicarse a todos los vehículos, en realidad están concebidas para vehículos de fabricación posterior al año 1994 aproximadamente (con inyección electrónica).
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Arranque
Arranque el motor sin pisar el acelerador.En los vehículos modernos es la electrónica la que regula las condiciones del encendido En los coches gasolina inicie la marcha inmediatamente, en cambio  en los diesel espere unos 5 seg.

Uso de la primera relación de marchas
La primera marcha es la que más consume, utilícela únicamente para iniciar el movimiento cambie a segunda a los 2 segundos o a los 6 metros de recorrido.

Cambios de marcha
En la aceleración, cambie pronto a la marcha más larga que  pueda circular: atendiendo al cuentarrevoluciones. Cambie entre 2000 y 2500 rpm en los coches gasolina y entre 1500 y 2000 rpm en los vehículos diesel.
Como alternativa al uso del cuenta revoluciones, puede tomar como referencia la velocidad del vehículo. Pase de 1ª a 2ª a los 2 seg o 6 metros, de 2ª a 3ª a los 30 km/h, de 3ª a 4ª a los 40 km/h y de 4ª a 5ª a los 50 km/h.

Uso de las marchas largas
Para conducir de una forma eficiente, se recomienda circular en la marcha más larga posible, a bajas revoluciones y con el pedal acelerador pisado en gran medida (en torno a las ¾ partes de su recorrido). Así pues, es preferible, de cara al ahorro de carburante, circular en 5ª relación de marchas con el acelerador pisado en mayor medida que en 4ª relación de marchas, con el acelerador menos pisado. 

Rodaje por inercia con la marcha engranada
Al decelerar, levante el pie del acelerador dejando rodar el vehículo por inercia con la marcha puesta. Frene progresivamente, reduciendo la marcha lo más tarde posible. Circulando a más de 20 km/h con la marcha sin pisar el acelerador, el consumo es nulo. Aprovéchelo tanto en aproximaciones a semáforos, reducirá también el consumo de frenos, emisiones y contribuirá a la fluidez del tráfico y a la comodidad de los pasajeros.
Velocidad uniforme
Mantenga una velocidad uniforme, evite frenar, acelerar y cambiar innecesariamente.Cuando se acelera se usa la energía del combustible para propulsar el coche. Parte de esta energía se desperdicia cuando se frena.
La mayoría de los turismos sólo necesitan 5 kW de potencia para conducir a una velocidad constante de 50 km/h (a 120 km/h, la cantidad de potencia necesaria se incrementa a aproximadamente en 25 kW). El 90% de la potencia restante del motor únicamente se emplea en la aceleración del vehículo o para conducir a muy
altas velocidades.
El control de crucero es útil para una conducción suave y constante que no sólo repercute en un ahorro de carburante, sino que tiene también un efecto positivo en las emisiones, seguridad vial, flujo de tráfico y confort de los pasajeros.

Velocidad moderada
Mantenga una velocidad moderada. El aumento de la velocidad implica un aumento mucho mayor del consumo; es decir, el consumo no aumenta linealmente con la velocidad, sino que lo hace de forma cuadrática. 

Detenciones
Si la velocidad y el espacio lo permiten pare el coche sin reducir la marcha. Las marchas largas permiten una mayor distancia de rodaje por inercia y, por tanto, tienen un mayor potencial de ahorro de carburante.

Paradas prolongadas
En paradas de más de 60 segudos es mejor parar el motor. El ralentí consume hasta 0,9 l/h. Aunque tenga en cuenta que la eficiencia energética nunca debe prevalecer sobre la seguridad vial, así que no es muy recomendable su aplicación en semáforos

Subidas y bajadas
En pendientes ascendentes: circule con la marcha más larga posible, adecuando el acelerador a la velocidad deseada. Reduzca de marcha lo más tarde posible.
En las pendientes descendentes: ruede por inercia con la marcha más larga que le permita controlar la velocidad, corrigiendo con el freno. Si no controla la velocidad, reduzca una marcha.

Anticipación
Mantenga una distancia de seguridad que le permita anticiparse a imprevistos. Prever el tráfico de la zona circundante nos permite evaluar la situación y anticipar la acción a realizar. La ejecución correcta de las técnicas de la conducción eficiente se basa en estos valores, que inciden además en la mejora de la seguridad en la conducción. 

Todas estas medidas pueden ayudarnos a reducir nuestro consumo de combustible, pero como en todo hay que aplicarlas con sentido común y siempre poniendo por encima de todo la seguridad vial.
Tampoco hay que llegar a  extremos que puedan llegar a ocasionar averías en nuestro vehículo como circular bajo cualquier circunstancia con una marcha larga teniendo que acelerar a fondo para mantener la velocidad, lo que al final ocasionaría un incremento del consumo de combustible y un riesgo de avería grave.

Fuente: IDAE